Home > Nacionales > Manos y pies fríos: conocé las causas de un problema frecuente

Manos y pies fríos: conocé las causas de un problema frecuente

Sentir frío en las extremidades podría ser indicador de algún problema de salud. Cuáles son los signos de alerta y qué podemos hacer para revertirlo.

Manos y pies fríos: conocé las causas de un problema frecuente

Sentir los pies fríos no sólo es molesto sino que provoca, muchas veces, que todo el cuerpo se sienta destemplado e incómodo, limitando la capacidad de disfrutar cada momento. Te contamos cuáles son las causas y cómo podés devolverles un calorcito agradable en pocos minutos.

Calentar los pies puede ser fácil o difícil según la causa que genera el enfriamiento. Si bien muchas veces tiene que ver con las bajas temperaturas, también puede generarse por algún problema de salud, como trastornos circulatorios, diabetes y otras dolencias.

Para empezar, podés calentar tus pies siguiendo algunos consejos:

Usar un calzado apropiado. Las botas largas o de invierno son el mejor aliado para mantener los pies protegidos, sobre todo durante las bajas temperaturas. Lo ideal es que el calzado tenga suela de goma porque este material es un buen aislante. Además, debés considerar usar un calzado especial para los días de lluvia, ya que, al mojarse, las posibilidades de que los pies se enfríen aumentan.

Evitar los zapatos de taco alto. La mala postura del pie y el frío es una combinación que impide que la sangre circule correctamente.

Usar medias adecuadas. Otro punto importante al momento de proteger los pies son las medias. Deben ser de algodón y lo suficientemente gruesas como para que resguarden la temperatura. Recordá que no deben ser muy apretadas para no entorpecer la circulación.

No usar ropa ajustada. Las prendas pegadas al cuerpo interfieren con la correcta circulación de la sangre, por lo que es recomendable usar ropa un poco más holgada.

Hacerse masajes. Realizar movimientos suaves con el objetivo de que la sangre llegue a las extremidades del cuerpo es la mejor manera de recuperar la circulación que se vio afectada.

Remojar los pies. Si los masajes no funcionan, otra buena alternativa es remojar los pies en agua tibia o darse una ducha con agua caliente para que vuelvan a templarse. Recordá no hacerlo con agua muy caliente de golpe, ya que en algunos casos el frío afecta la sensibilidad y podés quemarte sin darte cuenta.

Realizar ejercicio. Otra forma que evita que los pies se congelen es realizar actividad física regularmente. De esa manera, la circulación se mantendrá más activa.

Usar una bolsa de agua caliente. Es una alternativa muy recomendada, ya que ayuda a reestablecer la temperatura perdida.

Evitar cruzarse de piernas. Así le facilitarás a tu organismo la correcta circulación de la sangre.

Manos y pies fríos: por qué ocurre

En general, los pies fríos están relacionados con problemas en la circulación. Las bajas temperaturas tienen efectos sobre los vasos sanguíneos de nuestras manos y pies, porque producen una vasocontricción, que es cuando los vasos se estrechan haciendo que circule una menor cantidad de sangre.

También, al corazón le cuesta más trabajo irrigar sangre a las zonas periféricas, haciendo que ésta llegue en menor cantidad a las extremidades. Este déficit puede notarse no sólo porque las extremidades se encuentran frías sino que, en muchos casos, pueden tomar una coloración blanca o morada.

Es importante prestarle atención a este tipo de padecimientos, ya que, si ocurre durante un tiempo prolongado, puede desencadenar otra afección más severa o ser la indicadora de que algo no funciona correctamente en el organismo.

Además de los problemas de circulación, existen otras causas que se asocian con una baja temperatura de los pies. Algunas de ellas son:

Hipotiroidismo: una tiroides con poca actividad contribuye a que la circulación no se lleve a cabo correctamente, dando lugar a los pies fríos.

Trastornos nerviosos: el daño en los nervios puede ser el causante de los pies fríos. Ocurre que hay un problema en la comunicación entre el sistema nervioso y el flujo sanguíneo. Cuando hay un daño, no llega la información y, por lo tanto, no se puede emitir una respuesta para que el organismo lo resuelva.

Diabetes: las personas que padecen esta enfermedad no sólo sienten los pies fríos al tacto sino que también hay problemas circulatorios, y por eso pueden sentir entumecimiento u hormigueo en las zonas afectadas.

Anemia: debido a la escasez de glóbulos rojos, puede ocurrir que las personas con anemia sufran mayores problemas para lograr una temperatura adecuada en sus pies.

Fenómeno de Raynaud: a las personas con esta enfermedad se les estrechan los vasos sanguíneos, lo que imposibilita la correcta irrigación de sangre a todas las extremidades, haciendo que se pongan completamente blancos y hasta morados.

Estrés: las situaciones de estrés extremo o ansiedad pueden provocar que disminuya el flujo sanguíneo en las extremidades del cuerpo.

Leave a Reply

A %d blogueros les gusta esto: